DONDE ANDARÁS…
DEDICADO A LA AUSENCIA
"DÉJAME".
CARTA A LA POETIZA QUE NUNCA REGRESÓ.
Ella…
BITÁCORA
Las palabras,Una historia encerrada...
Bitácora Nocturna...

Y así fue, en el momento en que las soledades decidieron encontrarse en el mismo lugar oscuro y carnal, aquí donde las personas solo observan lo que nunca van a encontrar, allí donde el silencio pasa hacia un segundo plano para los que están dedicados insulsamente a las satisfacciones, allí donde la gente, por un momento, dejan de señalar para sentirse identificados con aquella soledad sentada en el rincón del golpeado bar de siempre, allí donde, de nuevo, el silencio fecunda una pequeña voz encerrada en el sigilo de la ciudad maltrecha y doliente…
Es ahí cuando la palabra, las risotadas, solo son pequeñas manchas de dolores ajenos…
Y ahí estas, cansado, MALUCO, escuchando la banalidad de las bocas gigantes y lenguas largas, tratando de no estar solos en su escándalo…para ellos la soledad es fastidiosa huyendo siempre de ella: en una copa, en un cine, en una canción orgullosa, estridente y molesta, un constante “tratar” de no sentirse solos, tal vez porque en esa realidad que solo conocen ellos... siempre están y se sienten solos…
Pero…
¿Por qué criticar a una soledad que se acostumbro a la fuerza a sentirse bien solo?
Tal vez por eso es mejor robar un aliento y construir reflexiones para tratar de dibujar en el aire la fórmula para demostrar que todo está conectado con todo, así como el que ríe también calla...
Fragmento: "Un Momento dislocado".
QUISIERA SABER...
Quisiera saber en donde estoy para así poder ir a buscarme y relatarme tantas historias que había olvidado,
Pensar en la soledad en medio de la multitud y dibujar palabras ajenas sobre murallas de papel,
Escuchar en las paredes las sombras difamando sus propias locuras.
Ser llanto transformado en canción,
Ser una lágrima que decidió evaporarse antes de salir de un rostro desconocido,
Ser el silencio escondido en un tímido trazo.
Sumergirme en un mar de gritos y renunciar a mi voz, para así diluirme en la memoria,
Buscar aquellos ojos tristes y callados que se llevaron los sueños,
Los dibujitos arrugados que se perdían en su mochila,
Los aromas a café y cigarro en el ocaso,
Las cuatro huellas construyendo senderos cubiertos de agua,
Las caricias guardadas en la mesita de noche,
Las bohemias sollozas y testarudas,
Las palabras que nunca se dijeron,
Los cuerpos que siempre se extrañaron,
Las siluetas que el tiempo aún está borrando…
Como quisiera suspenderme en medio de una noche inmóvil para divagar entre sombras buscando un susurro que escapó en el viento.
Ser un trozo de papel arrasado por la brisa nocturna fecundando un poco de pensamientos,
Ser un pequeño baúl escondido en un rincón de algún cuarto custodiando los más oscuros secretos,
Ser una nube que solloza la ciudad custodiando la danza del firmamento.
Ser un poco de alguna cosa para así disolverme en la nada a través de ojos de terceros.
Como quisiera que la gente observara en sus entrañas,
Aquel universo complejo que la vida constantemente nos contrasta,
Sentir la existencia oscilando invariable esclavizada en la causalidad,
Escuchar sus voces allí, adentro, como el eterno reflejo de la realidad,
Y sentir que el dolor de otros, el dolor de gente, es también dolor de ciudad,
Es ausencia vestida de azul atrapando frases en el recuerdo,
Es percibir que todos miramos por mirar, andamos por andar, juzgamos por juzgar,
Deformando aquella palabra que la vida y la historia cuando se separaron decidieron desmembrar,
Solo quisiera saber, que es hoy, la libertad?...





